He pasado un día más en la penumbra del jardín. Llega el otoño, el frio, ha llovido y me siento cansada, esperando un eclipse que siempre confundo con tormentas de temporada. Persiguiendo un enigma al compás de la horas. Entre el sol y mi corazón. Junto al estanque donde los peces abren la boca, como si intentaran contarme algo que no sé entender. Uno flota panza arriba. No sé dónde he dejado la redecilla. Mis manos, al contacto con cadáveres, me llenan de imágenes que no quiero levantar. Como cuando ando despacio por una alfombra llena de polvo. Con tanto sigilo que parece respeto. Y como en el jardín botánico, yo también, con el pensamiento sigo el movimiento de los peces en el agua, y con una bolsa de plástico devuelvo a la tierra lo que es de la tierra. Y al corazón lo que nunca fue suyo: tu ausencia.
Que tal pantera, bienvenida a la blogsfera.
Si tienes problemas con el estilo de la pagina, quizas te pueda ayudar (hoy sale todo sin formato, quizas es la resaca)
un saludo superpicnico!
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superpicnic | 3:29 PM
Gracias super. Tú sí que eres un (super) amigo.
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la pantera coja | 6:52 AM